Alimentación


El alma está llena y vacía al mismo tiempo. Es una carpeta de pecados y virtudes que se almacena en la nube. No se agota ni se desgasta. El alma es incombustible y su energía renovable. 

Aunque puede parecer fascinante, no es ella quien te ayuda, por ejemplo, a aprender un idioma. Para ello usamos el cerebro, que es un órgano más de nuestro cuerpo;  maravilloso pero tan terrenal como cualquier otro.  Su salud necesita de tu atención.  Principalmente la alimentación y el descanso. Sin embargo, hacemos poquísimo caso a sus necesidades. De hecho, cuando comemos es poco probable que tengamos presente nuestra salud, si no, cambiaríamos muchos de nuestros hábitos alimenticios. 

Con todo, nuestro organismo tiene un enorme aguante y nos consiente lo que no está escrito. Le metes todo lo que pillas y te lo recicla de una manera devota.  ¡Qué paciencia tiene el pobre! El cubo de la basura le decían a Schwarzenegger en su época de culturista. Pero todo tiene un límite y más tarde o más temprano nos avisa sobre la factura que vamos generando sin darnos cuenta. 

Celulitis en la adolescencia y piel sin un atisbo de brillo no es lo que se espera de la generación que tiene acceso a la mayor variedad de alimentos de la historia. La película ‘Capitán Fantastic’ tiene una escena exquisita sobre esto. Todo ello son los síntomas de una salud que está funcionando en números rojos, incluida la mental. 

Con unas sencillas pautas puedes experimentar cambios sustanciales en tus cualidades cognitivas, como la rapidez o la claridad de ideas.

Alimentos en tu plato: Puedes comer mucho y a la vez tener carencias alimenticias. Nos entristece ver un pescado con el vientre lleno de plásticos, pero hay personas que no están muy lejos de eso. Basta con hacer un producto atractivo a los sentidos y sorteará cualquier aduana nutricional. Sobre esto, al final del artículo tienes buenos referencias para aprender a tomar buenos hábitos alimenticios.  

Fuera de tu plato: Con qué información provees a tu cerebro es igual de importante que la parte material, y hasta se puede hacer una analogía con lo anterior sin miedo a equivocarse: somos obesos informativos.  En una época con un privilegiado acceso a información de calidad, ésta viene enmarañada con un mar de ruido inservible, a veces tóxico que nos satura.

Te propongo que tomes conciencia de esto. Ayúdate de las referencias que te dejo a continuación. También te aconsejo que tengas un poco de paciencia, puesto que los resultados llegan con efecto retardado, pero llegan, y entonces comenzarás a notar la diferencia. Te parecerá  sorprendente cuánto puede mejorar tu rendimiento cuando tienes esto presente.

libros


FLEXIVEGETARIANOS

ANA MORENO 

2014

Nº de páginas: 240 págs.

Encuadernación: Tapa blanda

Editorial: OBELISCO

Lengua: CASTELLANO

ISBN: 9788416192052

 

Vegetarianiza tu dieta. No hace falta ser 100 % vegetariano para poder beneficiarte de comer sano Flexivegetarianos nos invita a incorporar en nuestro día a día hábitos para disfrutar no sólo de una alimentación más sana sino de una vida más plena, y además lo hace apostando por la flexibilidad y el sentido común, sin dogmatismos.

Otros títulos

 

  • HIROMI SHINYA, La enzima prodigiosa
  • JIMÉNEZ, LUIS, La guerra contra el sobrepeso
  • MARTÍNEZ, LUCÍA, Vegetarianos con ciencia
  • SÁNCHEZ, AITOR, Mi dieta cojea
  • CASABONA, CARLOS, Tú eliges lo que comes
  • VÁZQUEZ, MARCOS, Mentiras que engordan
  • BRADFORD, MONTSE, La alimentación natural y energética
  • ROURA, NURIA, Detox sen
  • HERNÁNDEZ, FELIPE, Que tus alimentos sean tu medicina